lunes, 8 de noviembre de 2010

MIQUEL BARCELO




El artista español Miquel Barcelo, Nació en el pueblo de Felanitx (Mallorca). Cursó estudios en la Escuela de Artes Decorativas de Palma de Mallorca y en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona (1974). Más adelante se unió al grupo mallorquín de arte conceptual Taller Lunatic. Miquel Barceló tuvo el reconocimiento internacional tras participar en la Bienal de São Paulo de el año 1981 y en la Documenta de Kassel de 1982. Su ténica se caracteriza por el uso de materia pictórica, que empasta sus cuadros logrando efectos de relieve. Barceló pinta «sobre la vida y la muerte» y reconoce que el tiempo es una constante en su trabajo. "Nunca pinto la muerte como espantapájaros. En África estoy rodeado de calaveras, que incluso colecciono. Siempre me he alimentado de la cultura europea y cuando pensaba que huía de ella no lo podía conseguir, cuando iba cargado de libros de Shakespeare y Lowry. Sigo siendo un producto de esta cultura".

Una de las características de la prolífica obra de Barceló es su nexo evidente con la literatura y es común que el mismo Barceló sea el autor de los prólogos de sus catálogos así como también de cuadernos dibujados donde reflexiona sobre el arte en general y en el proceso de la creación de su obra en particular.


Su obra expresa, un notable interés por los motivos procedentes de la naturaleza, tratados desde una paleta densa, espesa, y generalmente oscura, que ha ejercido una gran influencia. Su personal universo tiene como elementos recurrentes la visión del mundo como una vorágine y la obsesión por plasmar y reveindicar la presencia de lo orgánico en todas sus formas. De ahí que África, y en concreto Malí, le hayan servido como fuente de inspiración, base de sus texturas, colores y creatividad visceral.




El 12 de junio de 2003 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. El jurado, que otorgó a Barceló este premio por mayoría, le considera, "en su juventud, uno de los nombres máximos de la pintura europea contemporánea" y le destaca por vivir consagrado a su obra, haber entroncado con la mejor tradición española y reflejar desde un prisma mediterráneo la proximidad a la realidad vital

miércoles, 31 de marzo de 2010

David Stoupakis



es un americano nacido más concretamente en New York, tiene 32 años y es uno de los ilustradores que más me llaman la atención. Sus obras, son verdaderamente una mezcla de lo espeluznante y lo misterioso. Esta, se titula: "Red Ribbon" y la he escogido porque me parece hermosa. sin más. David de pequeño tenía problemas de aprendizaje, así que los doctores le dijeron que el mundo artístico podría tener más posibilidad y vaya que no estaban equivocados.
También tuvo un maestro que lo empujo ha desarrollar una mente más abierta y ser más experimental, cosa que lo ayudo totalmente a decidirse a lo que es hoy en día. En 1992 David intento estudiar en una escuela de arte pero lo abandono al año porque tampoco era los suyo.



En 1995 tuvo la oportunidad de vender su primera obra hecho que lo llevo a trabajar en una compañía de juegos pero tres años mas tarde también lo abandono para dedicarse totalmente a sus propias obras.Actualmente trabaja con su esposa Aprella, ha hecho portadas para discos de Korn y otras bandas. LLamando su atención por lo macabro que se puede encontrar en cada "trazo" del artista.
Web de David Stoupakis: http: www.davidstoupakis.com






The Tea Party, oil on board, 24" x 24", 2006



The Day The Frogs Rain Down, oil on board, 18" x 24", 2005

Maruja Mallo (1902-1995)



Con 20 años, viaja a Madrid en 1922 para estudiar en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en donde estudió hasta 1926. Allí se relaciona con artistas, escritores y cineastas como Salvador Dalí, Federico García Lorca, Luis Buñuel, María Zambrano o Rafael Alberti, con el que mantiene una relación hasta que conoce a María Teresa León. En 1927 forma parte de la denominada Primera Escuela de Vallecas con Alberto Sánchez, Benjamín Palencia, Luis Castellanos entre otros y, de la mano de Miguel Hernández, descubre estéticamente Castilla la Nueva.

Durante la década de los 20 trabaja asimismo para numerosas publicaciones literarias como La gaceta literaria, El almanaque literario o la Revista de Occidente y realiza portadas de varios libros. Ortega y Gasset conoce sus cuadros en 1928 y le organiza una exposición en los salones de la Revista de Occidente. Exhibió diez óleos que representaban poblados llenos de sol, toreros y manolas, así como estampas coloreadas de maquinaria, deportes y cine de principios de siglo. La exposición fue todo un acontecimiento cultural en Madrid, y también punto de partida para que Maruja fuera juzgada por su obra y no por su condición femenina.

Exilio

En Argentina recibe un rápido reconocimiento, colabora en la famosa revista de vanguardia Sur, en la que también participaba Borges. Es una etapa de su vida en la que se dedica a viajar, vive entre Uruguay y Buenos Aires, y a diseñar, pintar, en definitiva a crear y crear. También se suceden las exposiciones, París, Brasil y Nueva York.

De su paso por Buenos Aires, el Museo del Dibujo y la Ilustración, atesora en su colección dos temperas sobre papel, representando animales mitad real y mitad fantásticos.

A los 37 años publicó el libro Lo popular en la plástica española a través de mi obra (1939), y empezó a pintar especialmente retratos de mujeres, cuyo estilo es precursor del arte pop estadounidense.

Comienza en el exilio su etapa cósmica, dedicada a recrear la naturaleza sudamericana con su serie de Marinas. En cuanto se instaura el peronismo en Argentina, Maruja deja el país y se traslada a Nueva York, para regresar a España en 1965, tras veinticinco años de exilio.

Vuelta al España

La que fuera una de las grandes figuras del surrealismo de preguerra es casi una desconocida en su tierra y su vida pública desaparece. Pero no le importó, se instaló en la calle Núñez Balboa de Madrid, y casi como un símbolo dibuja de nuevo la portada de la Revista de Occidente.

En 1979, comenzó su última etapa pictórica con Los Moradores del vacío, tenía ya 77 años, pero aún conservaba esa frescura y vitalidad que la acompañaría durante toda su vida.

En la década de los 90 le ofrecieron varias exposiciones y premios, como la Medalla al Mérito en las Bellas Artes y el Premio de Artes Plásticas de Madrid.

El 6 de febrero de 1995, muere en Madrid a los 93 años.

Homenajes [editar]En Vivero, su ciudad natal esta prevista la construcción de un museo permanente y un centro de estudios de su obra.





jueves, 18 de marzo de 2010

Antoni Tàpies (Barcelona España)




Antoni Tàpies i Puig (Barcelona, 13 de diciembre de 1923) es un pintor, escultor y teórico del arte español. Uno de los principales exponentes a nivel mundial del informalismo, está considerado como uno de los más destacados artistas españoles del siglo XX. La obra del artista catalán goza de un centro de estudio y conservación en la Fundación Antoni Tàpies de Barcelona.

De formación autodidacta, Tàpies ha creado un estilo propio dentro del arte de vanguardia del siglo XX, en el que se combinan la tradición y la innovación dentro de un estilo abstracto pero lleno de simbolismo, dando gran relevancia al sustrato material de la obra. Cabe destacar el marcado sentido espiritual dado por el artista a su obra, donde el soporte material trasciende su estado para significar un profundo análisis de la condición humana.


Fundacion Antoni Tápies (Barcelona España)



Estudio y Casa de Antoni Tápies (Barcelona España)

viernes, 22 de enero de 2010

Joan Miró





Joan Miró i Ferrà (* Barcelona, 20 de abril de 1893 — Palma de Mallorca, 25 de diciembre de 1983) pintor, escultor, grabador y ceramista español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo. En su obra reflejó su interés en el subconsciente, en lo "infantil" y en su país. En un principio mostró fuertes influencias fauves, cubistas y expresionistas, pasando a una pintura plana con cierto aire naïf, como lo es su conocido cuadro La Masía del año 1920. A partir de su estancia en París, su obra se vuelve más onírica, coincidiendo con los puntos del surrealismo e incorporándose a este movimiento. En numerosas entrevistas y escritos que datan de la década de 1930, Miró manifestó su deseo de abandonar los métodos convencionales de pintura, en sus propias palabras de "matarlos, asesinarlos o violarlos", para poder favorecer una forma de expresión que fuese contemporánea, y no querer doblegarse a sus exigencias y a su estética ni siquiera con sus compromisos hacia los surrealistas.

Uno de sus grandes proyectos fue la creación en 1975, de la Fundación Joan Miró, ubicada en Barcelona, centro cultural y artístico para difundir las nuevas tendencia del arte contemporáneo, constituyéndose con un gran fondo de obras donadas por el autor; otros lugares con importantes fondos de sus obras son la Fundación Pilar i Joan Miró de Palma de Mallorca, el MNAM de París y el MOMA de Nueva York.

La masía

Durante los años 1921 y 1922 realizó La masía, siendo la obra culminante de esta época «detallista». Trabajó en ella durante nueve meses de dura elaboración; la relación mítica mantenida por Miró con la tierra, se resume en este cuadro, que representa la granja de su familia en Mont-roig; el grafismo de carácter ingenuo y realista de todos los objetos, los animales son los domésticos, los vegetales los que el hombre trabaja y los objetos todos de uso diario y necesarios para el hombre. Estudia todos sus detalles al mínimo, es lo que se llama la caligrafía mironiana, punto de partida para los siguientes años de su contacto con el surrealismo[10]

Terminada esta pintura en París, por necesidad económica, inició un recorrido entre marchantes para poder venderla. Rosenberg que se ocupaba de las pinturas de Picasso, accedió a tenerla en depósito y al cabo del tiempo y ante la insistencia de Miró, le sugirió seriamente el dividir la tela en trozos pequeños para su más fácil venta. Miró, enojado, recogió la tela y se la llevó a su taller. Se hizo cargo de la pintura, entonces, Jacques Viot de la galería Pierre, que después de unos tratos, se la vendió al escritor Ernest Hemingway, por cinco mil francos,[11]
Surrealismo
Pájaro lunar en Madrid (1968).

Instalado en el taller de Pau Gargallo, en París, tuvo contacto con artistas provenientes del movimiento Dadá, que fundaron en 1924, con el poeta André Bretón al frente, el grupo del surrealismo.[12]

A Miró le sirvió principalmente para abandonar su época detallista y sintetizar la magia ya apuntada en esa etapa. Es, en el potencial que le ofrecía el surrealismo, en lo inconsciente y lo onírico, donde encontró el perfecto material para sus futuras obras. Así se aprecia en Tierra labrada, con clara alusión a La masía, pero con elementos surrealistas como el ojo y una oreja junto al árbol de la pintura. En Cabeza de fumador, la influencia se ve en la síntesis empleada para la descripción del personaje.

Realizó una exposición en la Galería Pierre del 12 al 27 de junio de 1925, con la presentación de 16 pinturas y 15 dibujos. Todos los representantes del grupo surrealista firmaron la invitación a la exposición. La inauguración se realizó a media noche, cosa nada frecuente en aquella época, mientras en el exterior, contratada por su amigo Picasso tocaban los compases de una sardana una orquesta de músicos; los visitantes, tenían que entrar a la sala, por turnos, completamente llena. Las ventas fueron tan buenas como la crítica.

En 1926, Joan Miró colaboró con Max Ernst en diseños para los Ballets Rusos de Sergei Diaghilev, en la obra Romeo y Julieta. El 4 de mayo de 1926, se representó por primera vez en Montecarlo y el 18 de mayo en el teatro Sarah Bernhardt de París. Se sabía que estaba en los ánimos de los surrealistas y comunistas, alterar el estreno del "burgués" Diaghilev y los "traidores" Ernst y Miró, y así fue, al empezar la función, entre silbatos, se lanzó una lluvia de folletos de color rojo con un texto de protesta, firmado por Louis Aragon y André Breton. Sin embargo, al cabo de poco tiempo, la revista La Révolution Surréaliste, que editaba Bretón, siguió con la reproducción de obras de los dos artistas.
Carnaval de Arlequín

Escultura de Joan Miró en el Museo Hakone al aire libre, Tokio.

La pintura quizás más interesante de este periodo es Carnaval de Arlequín(1925), completamente surrealista y que consiguió un gran éxito en la exposición colectiva de la Peinture surréaliste de la Galería Pierre a finales de 1925, expuesta junto a obras de Giorgio de Chirico, Paul Klee, Man Ray, Pablo Picasso y Max Ernst.

Esta obra es la considerada como el inicio pleno de la etapa surrealista de Joan Miró. Realizada entre los años 1924 y 1925, la ejecutó en un tiempo en que el artista pasaba por momentos difíciles y con gran penuria, incluso alimentaria. Según explicó el mismo artista:
Intenté plasmar las alucinaciones que me producía el hambre que pasaba. No es que pintara lo que veía en sueños, como decían entonces Breton y los suyos, sino que el hambre me provocaba una manera de tránsito parecido al que experimentaban los orientales.



Un autómata que toca la guitarra junto con un arlequín con grandes bigotes, son los personajes principales de la composición pictórica, donde se aprecian también todo un mundo de detalles dominados por la imaginación que se esparcen por toda la pintura, como un pájaro con alas azules saliendo de un huevo, un par de gatos jugando con un ovillo de lana, peces volando, un insecto que sale de un dado, una escalera con una gran oreja, y en la parte superior derecha se ve a través de una ventana una forma cónica con la que quiso representar la torre Eiffel. Compuso Miró un pequeño texto poético en 1938 sobre este cuadro: "En la madeja de hilo deshecha por los gatos vestidos de arlequines ahumados retorciéndose y apuñalando mis entrañas..." Actualmente se encuentra en la colección de Allbright-Knox Art Gallery en Buffalo, (Estados Unidos).

jueves, 5 de noviembre de 2009

Maxó Rennella




Hoy voy a deleitarme, les mostraré un artista con todos los colores.
Navegando por la red he descubierto a Maxó Rennella artista contemporáneo que innova con su técnica mixta; según lo que he leído sobre sus trabajos, y mi interpretación de sus magnificas obras; logra transmitir sus experiencias cotidianas, atravez de los objetos y los colores que se ven representados de diversas maneras; entre pinceles, brochas, botes de pintura, espátulas, lienzos, bastidores, y muchos otros instrumentos que a diario todo artista plástico utiliza... concibe transmitir movimiento y realismo, del funcionamiento de electrodomésticos, mecanismos varios y hasta de circunstancias cotidianas, como bañarse, caminar, comer y tantas más.

El artista en su estudio de Barcelona



Obras que más me gusta:














Trabajo que realizó para Jagermeister









Maxó Rennella

El artista en Wikipedia

viernes, 17 de julio de 2009

Sandro Botticelli




Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi (Florencia, 1 de marzo de 1445 – Ídem, 17 de mayo de 1510), apodado Sandro Botticelli, fue un pintor italiano de la escuela de Florencia durante el Renacimiento, en la segunda mitad del Quattrocento. Menos de cien años después, este movimiento, bajo el mecenazgo de Lorenzo de Médicis, fue considerado por Giorgio Vasari como una "edad de oro", un pensamiento que convenientemente encabezaba su Vita de Botticelli. Su reputación póstuma disminuyó, siendo recuperada a finales del siglo XIX; desde entonces, su obra se ha considerado representativa de la gracia lineal de la pintura del primer Renacimiento, y El nacimiento de Venus y La primavera son, actualmente, dos de las obras maestras florentinas más conocidas.

La naissance de Vénus


La primavera (1481-82)